Considero necesario informar a las autoridades del Callao, acerca de una situación de marginación evidente. Los chalacos no tienen como llegar al Centro Histórico de Lima, Patrimonio Mundial (UNESCO).
Imaginemos una familia con niños, ancianos y una señora embarazada. Si van por la Av. Argentina hay que tomar las combis “asesinas”, cuyos conductores lisurientos cambian con frecuencia de ruta y sólo quieren llegar hasta Faucett. Nos referimos a aquellos vehículos destartalados, de espacios diminutos, música estridente y velocidad de la luz. Los mismos que con frecuencia buscan ganar tiempo haciendo una cuadra en retroceso contra el tráfico.
Si es que logran pasar el atolladero de la Av. Faucett, llegarán al último paradero en la Plaza Unión (Castilla). Ahí hay que tomar unas combis informales que nos llevan hasta Nazarenas, todas ruinosas y que circulan incluso con la puerta abierta. La locura total. Desde ahí hay que caminar varias cuadras hasta la Plaza Mayor.
Si van por la Av. Colonial (Oscar R. Benavides), las combis los llevarán sólo hasta Plaza Dos de Mayo y tendrán que andar incontables cuadras. Una costosa alternativa son los colectivos informales de precios elevados.
Podrían elegir una ruta por la Av. Venezuela. Ahí serán testigos de cómo las combis y cústers se pasan la luz roja frente a la UNMSM. Lo hacen todo el día impunemente, poniendo en riesgo la vida de docentes y estudiantes. Pero esa ruta los llevará sólo hasta la Av. Uruguay, bastante lejos de la Plaza Mayor.
Sea cual sea la ruta elegida, el retorno al Callao será otra tortura para la familia que se atrevió a conocer el corazón de Lima histórica.
Pero ahora se ha presentado una oportunidad, con el arribo de trenes donados por los Estados Unidos se podría aprovechar el Ferrocarril Central para viajar desde el puerto hasta Lima y Chosica. Sin embargo, se ha dado a conocer un problema. La Línea 2 del Metro de Lima (que se viene construyendo hace diez años) tendrá exclusividad en su ámbito de influencia. Por lo tanto, el Ferrocarril Central sólo se empleará desde la estación Desamparados dejando a los chalacos fuera del beneficio.
Creemos que se deben hacer los ajustes necesarios para corregir este impedimento, ya que se trata de servicios diferentes. Veamos:
La esperada Línea 2 del Metro partirá del Callao y llegará hasta Ate. Servirá especialmente a los habitantes de Plaza Garibaldi, Centro Histórico del Callao, Santa Marina, La Perla, Bellavista, Tarapacá, San José, la Unidad Vecinal N. 3, los estudiantes de la UNMSM, etc. No entrará al Centro Histórico de Lima, lo más cerca son sus paraderos en Plaza Bolognesi y en la Estación Central. Ahí habrá que tomar el Metropolitano -y pagar casi un dólar- para llegar al cruce de Jirón de la Unión con Emancipación.
En cambio, el Ferrocarril sería aprovechado especialmente por los pobladores de Puerto Nuevo, Ciudadela Chalaca, Gambetta, Santa Rosa, Carmen de la Legua-Reynoso, Dulanto, Villa Señor de los Milagros, Urb. Perú, Mirones Bajo, etc. El ferrocarril si permite arribar al Centro Histórico de Lima. Nos puede dejar en Desamparados, es decir, a un paso de la Plaza Mayor. O de lo contrario seguir hasta Chosica.
Cómo vemos, más que competencia, habrá complementariedad. Desde este humilde rincón, pedimos a las autoridades que hagan los esfuerzos necesarios para levantar la restricción y permitir a los chalacos llegar al Centro Histórico de Lima, ya que los Derechos Culturales -al igual que todos los Derechos Humanos- son insoslayables en gestión pública (Declaración de Friburgo, Política Nacional de Cultura al 2030). Recordemos que lo importante es el ciudadano.

Virgilio Freddy Cabanillas Delgadillo.
